
Carta a
Juán M. Villa Martín

HASTA
SIEMPRE COMPAÑERO
Lo que le
ha ocurrido al alférez de Infantería de Marina Juan Villa ha sido una gran
desgracia, una injusticia, quien iba a decirme a mí que la última vez que hablé
con él, en el alojamiento que de nuevo compartíamos en el Buque Galicia durante
las pasadas maniobras Gruflex iba a ser la última...
La vida
nos da y nos quita constantemente, y hace unos días, sin previo aviso, hizo
desaparecer en las frías aguas de nuestro querido y traicionero mar a un buen
amigo y compañero, que aunque nunca pasaba desapercibido, era discreto y
sencillo.
Parece que
fue ayer cuando llegamos a Marín para embarcarnos en la aventura de convertirnos
en oficiales de la Armada, midiendo nuestras fuerzas e ilusión con compañeros de
promoción casi diez años más jóvenes. Lo que desde el primer momento nos llenó
de ilusión y esperanza pronto se convertiría en una dura y difícil prueba de
resistencia y superación. Los estudios, las pruebas físicas, el campo... Y, por
supuesto, nuestra vida exterior, las esposas y las hijas, esas fieles y calladas
compañeras de fatigas y desengaños. Nadie puede ponerse en nuestro lugar, eso
hay que vivirlo.
A medida
que pasaba el tiempo más se nos complicaban las cosas. Nuestras alegrías cada
vez eran menos y nuestras penas eran llevadas y traídas a un piso donde
convivíamos los tres "Teddys": nosotros dos y nuestro amigo Fran. Era allí
donde nos lamentábamos, donde nos quejábamos, donde nos reíamos, donde
intentábamos llevar de la mejor manera posible esa convivencia tan complicada y
donde celebrábamos esos "homenajes" cada vez que llegábamos de maniobras
los jueves del duro campo gallego, materia donde Juan era inigualable, y donde
Lorenzo, Fafi, Fran, Pablo y yo no dudábamos nunca en admirarlo.
Desgraciadamente, después el lo tenía que compensar pasando esos fines de semana
desesperantes sin moverse de casa porque la Electrónica, la Táctica o el Inglés
se le resistían. El Inglés, esa asignatura que no le permitió recibir su
despacho como merecía, rodeado de sus compañeros y familiares.
El era un
guerrillero, ya no le cabían mas insignias en el pecho, aunque humildemente
nunca se las colocó, prefería no llamar mas la atención en esa Escuela.
Fue un
honor conocerlo, convivir, aprender de él, compartir el sufrimiento cuando los
exámenes no reflejaban nuestro esfuerzo y, en definitiva, llegar a ser
considerado por él como un amigo.
Nuestro
amigo Juán, el padre, el esposo, nuestro hermano mayor, el experto en
topografía, el futbolero incondicional, el paracaidista, el buceador de combate,
el Boina Verde... El ejemplo a seguir por mucha, mucha gente.
Hasta
siempre compañero, has desaparecido haciendo lo que más te gustaba y de la
manera más honrosa, en acto de servicio.
Un fuerte
abrazo.
Escrito
por JESÚS CAMPELO GAINZA - CÁDIZ

La Armada rinde homenaje al Alférez de Infantería de Marina
El
oficial desapareció en la mar en el curso de los ejercicios GRUFLEX
el pasado 25 de noviembre de 2004.
Según
informa la Armada, a las 10.00 horas de hoy ha tenido lugar en el
Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz) la misa en
memoria del Alférez de Infantería de Marina Juan Manuel Villa
Martín, presidida por el Almirante Jefe del Estado Mayor de la
Armada (AJEMA), Sebastián Zaragoza Soto.
El Alférez
Villa, destinado en la Unidad de Operaciones Especiales de la
Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR), desapareció el pasado 25
de noviembre de 2004 al precipitarse al agua a unas 25,5 millas
náuticas de Cádiz mientras realizaba un descenso rápido desde un
helicóptero a un submarino en el marco del ejercicio GRUFLEX de la
Armada.
Inmediatamente se activó un dispositivo de búsqueda en el que
participaron diversas unidades aéreas y de superficie de la Armada,
así como Tarifa Tráfico de SASEMAR.
Los
familiares y compañeros de Juan Villa han estado acompañados por
diversas autoridades civiles y militares, entre ellas el Almirante
de la Flota, Ángel Manuel Tello Valero, el Comandante General de la
Infantería de Marina, General de División Juan García Lizana, el
Jefe de la Brigada de Infantería de Marina, General de Brigada José
Enrique Viqueira Muñoz y la teniente de Alcalde del Ayuntamiento de
San Fernando, María del Carmen Gómez Baña.
El alférez
Juan Manuel Villa Martín, madrileño de 34 años ingresó en la Armada
en agosto de 1987 como soldado profesional de Infantería de Marina.
Desde el primer momento estuvo destinado en la Unidad de Operaciones
Especiales (UOE) en los diferentes empleos de la categoría de tropa.
Accedió a la Escala de Suboficiales de la Armada en el año 1995,
después de dos años de curso, recibiendo sus despachos como Sargento
de Infantería de Marina en la Escuela de Suboficiales de la Armada.
Tras su
paso durante un año por la Agrupación de Infantería de Marina de
Madrid, realizó el Curso de Mando de Unidades de Operaciones
Especiales, regresando a la UOE.
En el año
1999, y encuadrado en la Brigada Española X, participó en misión de
estabilización (SFOR) en la antigua Yugoslavia obteniendo la medalla
de la Cruz al Mérito Militar.
Ya con el
empleo de Sargento 1º se incorporó al curso de acceso a la Escala de
Oficiales de la Armada en el año 2001. Tras dos años en la Escuela
Naval Militar obtiene el empleo de alférez de Infantería de Marina
el 16 de julio de 2003, regresando a su destino de siempre en la
UOE, como segundo jefe del tercer Estol (organización similar a una
sección) de la Unidad.
En sus 17
años de servicio el Alférez Villa había acumulado una amplia
experiencia formando parte desde su ingreso de una de las unidades
de élite de las Fuerzas Armadas como es la Unidad de Operaciones
Especiales de la Brigada de Infantería de Marina. Además de tener en
su expediente la Aptitud de Mando de Unidades de Operaciones
Especiales, había realizado numerosos cursos:
-
Curso de Mando de Unidades Paracaidistas.
-
Curso de paracaidismo en apertura manual.
-
Curso de Jefe de salto.
-
Curso de señalador guía.
-
Curso de buceador elemental y de combate.
Juan
Villa estaba casado y tenía una hija de corta edad.


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